





El descenso de cañones es una actividad con Historia. Existen referencias de que los franceses ya se dedicaban al descenso de sus cañones a principios del siglo XX.Fueron ellos quienes descubrieron las posibilidades de la Sierra de Guara (Huesca) y ayudaron a que el canyoning se convirtiese en uno de los deportes de aventura con más adeptos.
El descenso se realiza caminando hasta encontrar un desnivel de altura considerable que exija el uso de alguna de las técnicas especiales de progresión: rápel, salto o tobogán. Para rapelar en seco se coloca una cuerda en doble, sujeta a un anclaje y pasada por la mitad. Nunca debe pasarse directamente por los anclajes, a menos que tengan anillas. Se lanzan los dos extremos de la cuerda hacia abajo y se desciende por ella.
Bloqueadores de ascensión. Son de utilidad si se debe ascender por alguna cuerda.
Martillo. Uno por Equipo por si nos encontramos con la necesidad de colocar una nueva instalación.
Espitador. Junto con el martillo nos permitirá perforar la roca para colocar las chapas o plaquetas que nos permitan instalar las cuerdas.
Casco. Es imprescindible para el descenso de cañones. Deberá ser un modelo homologado por la U.I.A.A. (Federación Internacional de Montañismo y Escalada).
Cuerdas. Permite superar los obstáculos verticales que se presenten durante el descenso. La cuerda estática que sera de 10 mm de diámetro y su longitud variará según las características del barranco. Es importante revisarlas y desenredarlas antes de cada descenso.
¡ ¡ ALGUNOS CONSEJOS DE UTILIDAD ! !
